2008 - Día 1 - 24 horas bien aprovechadas
Hola!
Hoy se puede decir que hemos aprovechado el día. Entre otras cosas porque hace 24 horas que nos levantamos y todavía seguimos despiertos!. El día no empezó muy bien que digamos, no hay nada como comprarse una blackberry nueva con un montón de pijadas como para perderla, y eso es lo que le ha pasado a Salva. No sabe si se la dejó olvidada en el taxi, en el ave o alguien se la levantó de la bandeja de los objetos personales del aeropuerto, pero el caso es que ahorrar en teléfono vamos a ahorrar, sobre todo si no lo llevas…
Al llegar a la T4 para volar a América tienes que pasar un control de seguridad antes de facturar en el cual te hacen preguntas donde indudablemente adivinan si eres un terrorista, como “hace cuanto que compraste esa maleta” o “has llevado a arreglar alguna vez la cámara de fotos” en fin…
Después de unas 9 horas de avión, tres bebidas, dos comidas mas tarde (entre ellas una pizza buenísima para que se note que legamos al país del fast food) y un taxista ladrón como los de cualquier parte del mundo (deben de tener una organización secreta con reuniones internacionales sobre como intentar engañar al pardillo que llega al aeropuerto) llegamos a Miami Beach (no sin antes pasar inmigración en 10 minutos, que hubieran sido 5 si Salva hubiese rellenado el papel correcto) y nada mas llegar directos a la playa. Aquí empezamos a descubrir que este país de barato poco. Vemos unas preciosas hamacas con su sombrilla y nos decidimos a preguntar… 35$ que se quedan en 20$ por ser por la tarde. Un día es un día nos quedamos con las hamacas y estamos 4 horitas en la playa como señores. En España esa hora era la 1 de la madrugada y nosotros en la playa como reyes jejeje.
Decidimos ir a cenar a un restaurante que está un poco lejos pero que al parecer ponen unas patas de cangrejo buenísimas. Pasamos por la case donde vivía Versacce hasta que se le cargaron en la misma puerta (menuda choza y en que sitio) y por un montón de restaurantes chulísimos pero Salva dice que el Joe´s es el Joe´s y cuando llegamos, como no, el Joe´s está cerrado. Vuelta sobre nuestros pasos y cenamos en un restaurante de Ocean Drive que no pasará a la historia precisamente por la comida pero si por la clavada que nos dieron….
Vuelta al hotel y a descansar, mañana será un duro día de playa, el ordenador con su hora española marca las 5.30 de la mañana, vaya, a esas horas nos levantamos hoy, o fue ayer..
El wifi del hotel no funciona bien, no sabemos cuando leeréis esto!
Besos playeros desde Miami…a que jode, perdón, joroba, eh?
Hoy se puede decir que hemos aprovechado el día. Entre otras cosas porque hace 24 horas que nos levantamos y todavía seguimos despiertos!. El día no empezó muy bien que digamos, no hay nada como comprarse una blackberry nueva con un montón de pijadas como para perderla, y eso es lo que le ha pasado a Salva. No sabe si se la dejó olvidada en el taxi, en el ave o alguien se la levantó de la bandeja de los objetos personales del aeropuerto, pero el caso es que ahorrar en teléfono vamos a ahorrar, sobre todo si no lo llevas…
Al llegar a la T4 para volar a América tienes que pasar un control de seguridad antes de facturar en el cual te hacen preguntas donde indudablemente adivinan si eres un terrorista, como “hace cuanto que compraste esa maleta” o “has llevado a arreglar alguna vez la cámara de fotos” en fin…
Después de unas 9 horas de avión, tres bebidas, dos comidas mas tarde (entre ellas una pizza buenísima para que se note que legamos al país del fast food) y un taxista ladrón como los de cualquier parte del mundo (deben de tener una organización secreta con reuniones internacionales sobre como intentar engañar al pardillo que llega al aeropuerto) llegamos a Miami Beach (no sin antes pasar inmigración en 10 minutos, que hubieran sido 5 si Salva hubiese rellenado el papel correcto) y nada mas llegar directos a la playa. Aquí empezamos a descubrir que este país de barato poco. Vemos unas preciosas hamacas con su sombrilla y nos decidimos a preguntar… 35$ que se quedan en 20$ por ser por la tarde. Un día es un día nos quedamos con las hamacas y estamos 4 horitas en la playa como señores. En España esa hora era la 1 de la madrugada y nosotros en la playa como reyes jejeje.
Decidimos ir a cenar a un restaurante que está un poco lejos pero que al parecer ponen unas patas de cangrejo buenísimas. Pasamos por la case donde vivía Versacce hasta que se le cargaron en la misma puerta (menuda choza y en que sitio) y por un montón de restaurantes chulísimos pero Salva dice que el Joe´s es el Joe´s y cuando llegamos, como no, el Joe´s está cerrado. Vuelta sobre nuestros pasos y cenamos en un restaurante de Ocean Drive que no pasará a la historia precisamente por la comida pero si por la clavada que nos dieron….
Vuelta al hotel y a descansar, mañana será un duro día de playa, el ordenador con su hora española marca las 5.30 de la mañana, vaya, a esas horas nos levantamos hoy, o fue ayer..
El wifi del hotel no funciona bien, no sabemos cuando leeréis esto!
Besos playeros desde Miami…a que jode, perdón, joroba, eh?

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30 de julio de 2008 a las 17:51OLA WAPOS!!!
Vosotros teneis Miami Beach, pero nosotros tenemos el PISUERGAAAAA A ver como superais eso, tios!!!!
pOS aqi tb ace calooooooorrr chinchaoooosss!!! *Alba les saca la lengua y se despide.*
Albuxaa
30 de julio de 2008 a las 22:09
Bueno, yo he estado con Berta en vuestra piscina que tampoco está nada mal. He paseado dos veces a Muffin (Berta lo miraba desde lejos) y todo bien, sin problema.
Un beso fuerte.
Paula y Francis
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